Opinión: Juegos traducidos

Juegos traducidos

Ayer grabamos el tercer programa de Gamekast, después de muchos inconvenientes y problemas técnicos parece que pronto verá la luz.

En el debate tratamos un tema muy polémico, a raíz del lanzamiento de Tales of Vesperia en España se ha abierto el debate en muchos foros sobre la necesidad de que éste denostado mercado español reciba de una vez por todas los juegos debídamente traducidos/doblados.

Me ha tocado hacer de abogado del diablo y he tratado de explicar (que no defender), las causas que pueden haber llevado al desarollador/distribuidor a traer el juego en perfecto inglés, y ya que estamos, voy a aprovechar éstas líneas para explicar mi posición.

Tales of Vesperia

La semana del lanzamiento en España de Tales of Vesperia, nos enteramos de que finalmente (tras más de un año desde su lanzamiento en Japón), el título no vendría localizado al castellano.

Evidentemente no será el último juego que nos llega en inglés, pero la comunidad de jugadores se indignó, no solo por el hecho de que finalmente no viniera ni con unos tristes subtítulos, sino porque además, con anterioridad se había «asegurado» que vendrían en castellano.

A partir de ahí se han quemado no pocas banderas de Namco/Bandai y Atari, se han hecho agresivas «campañas» en muchos foros para que nadie compre éste juego y mostrar así nuestro legítimo enfado.

Yo… para variar, no estoy de acuerdo con ésto.

Como ya he dicho antes, si un juego merece que paguemos esos 60€ será Tales of Vesperia. No voy a analizarlo aquí, pero os diré que es un juego excelente, con una calidad fuera de toda duda y con méritos más que suficientes para convertirse en uno de los referentes del género.

Por supuesto, creo que todos los juegos deberían llegar, al menos traducídos al castellano con subtítulos. Respecto al doblaje, mi posición se complica, porque siempre he preferido un buen doblaje en inglés, a un doblaje mediocre en castellano.

Lo ideal sería que pudiéramos elegir el idioma del doblaje y los subtítulos de todos nuestros juegos, pero ésto parece una verdadera utopía visto el volumen de ventas de videojuegos en España en comparación a sus inmediatos competidores.

Informe Adese

Según el informe anual de aDeSe (Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento), España se situó en 2008 en cuatro lugar en número de ventas europeas (prácticamente empatada con Italia), muy lejos de las cifras de ventas del Reino Unido, Alemania y Francia.

Además del evidente problema de nuestra sociedad con la piratería (algo que parece inherente a la cultura española), arrastramos no pocos «defectos» que nos convierten en esa «cuarta poténcia» en volúmen de ventas.

Y para empeorar las cosas, vemos la lista de los juegos más vendidos en 2008 y nos encontramos con un sorprendente aluvión de títulos de dudosa calidad y otras extravagancias como Wii Fit o Cocina conmigo.

Informe Adese

Así pues, hemos de entender cual es nuestra posición en el mercado europeo (y global), hemos de ser muy conscientes de cual es nuestro peso específico y nuestras particularidades.

No pretendo defender a Atari con éste artículo, pero lo cierto es que ninguna empresa toma una decisión de ésta índole (no traducir Tales of Vesperia) a menos que:

a) Se haya encontrado con problemas ya sean técnicos, burocráticos o de cualquier otra índole que hayan impedido que pudieran comercializar el producto a tiempo con una localización correcta.

b) Que sus estudios de mercado indicaran que, vendiendo un producto en inglés, puedan generar más ingresos que localizándolo. Y es que no nos engañemos… una empresa es una bestia que fagocita monedas. No tiene sentimientos ni se vé limitada por el mínimo ético de una sociedad determinada.

Dicho esto… ¿de veras alguien piensa que si Atari ha sacado un producto en inglés sabiendo que les hubiera reportado un mayor beneficio localizándolo al castellano?

Por supuesto, lo habrían traducido si esperaran generar con ello un mayor beneficio (y si hubieran podido).

Como no conocemos las circunstáncias que les han llevado a tomar esa decisión no podemos más que teorizar sobre las posibilidades. Y eso es muy peligroso, porque cuando no lo hacemos honestamente, podemos idealizar nuestros deseos y «humanizar» la conducta de una empresa (que como hemos dicho, no tiene otro principio que no sea la búsqueda del beneficio).

Lo que sí podemos hacer es ser consecuentes, y eso es algo que siempre tiene sus repercusiones.

Podemos ser consecuentes con nuestros ideales, y no comprar el juego para «demostrar que con nosotros no se juega», lo cual, con todo el respeto hacia quienes han tomado esa postura, me parece tremendamente futíl.

¿Quien sabe lo que pasará con el próximo juego que venta en inglés? Creo que dependerá de las previsiones de ventas del momento, y no de nuestros «boicots», evidentemente, si el departamento pertinente ha hecho bien su trabajo en Atari, ya habrán previsto que mucha gente no comprará Tales of Vesperia porque no viene traducido.

Y es que no nos engañemos… el Juego de Rol Japonés (JRPG) no es un genero que garantice las ventas en éste país a menos que se llame «Final Fantasy«, los españoles somos así de curiosos… compraremos «el Pro» de turno aunque toda la crítica nos diga que es una basura en comparación a su competencia directa.

Y cuando llegue el momento de comprar juegos con la calidad de Lost Odyssey u Okami miraremos para otro lado y nos iremos a comprar el Wii-loquesea de turno. ¡Si es que en el fondo somos unos cachondos!

En nuestro podcast salieron muchos argumentos interesantes, pero creo que será mejor que lo escuchéis, porque fué un debate totalmente improvisado y ni siquiera recuerdo la mitad de las sandeces que dije.

Lo que está claro es que en éste país tenemos un evidente déficit educativo, y no me sirve que me comparen los Videojuegos con otros medios como el cine o la literatura. El trasfondo histórico de cada uno de esos medios tiene demasiado peso como para meterlos en el mismo cesto.

Tales of VesperiaSi no compramos el juego, puede que Atari aprenda y decida localizar su siguiente entrega… o puede que decidan que total… para vender pocas unidades, quizá no merezca la pena traer el producto.

Yo he comprado el juego. He pagado lo que creo que vale y me siento muy satisfecho por ello, la verdad.

Quien quiera demonizarme por ello es libre de hacerlo, solo pido que reflexione un poco sobre todo ésto porque es un tema muy complejo que requiere que seamos capaces de situarnos en un plano de objetividad que no todo el mundo está dispuesto a alcanzar.

Es muy fácil quejarse, llamar a la guerra santa porque nuestro juego no viene traducido, pero si no apoyamos a las distribuidoras, si seguimos tirando de copias pirata e importándolo todo, quizá llegará el día en el que en nuestras tiendas no veamos más que los Fifas y Pro’s de que tan bien funcionan en ésta piel de toro.

No pretendo decirle a nadie lo que tiene que hacer con su dinero, sino todo lo contrario. Os pido que seais consecuentes con vosotros mismos. Que toméis decisiones y las mantengáis mientras sean sensatas, y por supuesto, que nadie os diga lo que habéis de comprar o no.

Por cierto, Tales of Vesperia es solamente un juego recomendable. Es sin duda uno de los mejores Action RPG que hemos visto en la actual generación. Cualquiera que «se defienda» con el inglés al que le gusten los juegos de rol debería hacerse con él.

Por mi parte aquí se acaba el tema. Sé que muchos no estarán de acuerdo conmigo, pero al menos puedo aseguraros que he meditado mucho sobre el tema, y he tomado partido siguiendo una firme convicción personal. Vuestro turno.

Written by: Ratgax

Empecé en ésto de los videojuegos cuando los ordenadores tenían teclas de goma y se enchufaban a la tele con un cable de antena. Especialista en sacar a pasear el látigo y en encontrar todos y cada uno de los fallos de programación que pueda tener un juego.

fasebeta.net

faseßeta.net es lo que pasa cuando coges el cerebro de unos pocos jugones (bueno, la mitad que no usamos para jugar), lo mezclas con ganas de compartir con los demás, esfuerzo, dedicación, buen humor y una pizca de ron, y lo agitas todo en una coctelera.