Eye of the Beholder (Impresiones)

Eye of the Beholder

Volvamos la vista al pasado.

En el año 1990 apareció para PC «Eye of the Beholder, un juego de rol (cuando nadie sabía lo que eran los juegos de rol), desarollado por Westwood Studios (creadores más adelante de sagas como Command & Conquer o Lands of Lore), y distribuído por SSi (Strategic Simulations Inc.).

El juego en cuestión tenía la licencia oficial del mítico Advanced Dungeons & Dragons (de TSR Inc. y cuya licencia actual ostenta Wizards of the Coast) y nos proponía toda una aventura manejando un grupo de héroes en el mundo de los Reinos Olvidados.

Cualquier jugador de rol (de los de lápiz y papel) reconocerá inmediatamente esos nombres y seguro que habrá oído hablar del juego.

Veamos qué nos ofrece.

Nosotros, los Lords de Waterdeep hemos decidido salvar nuestra ciudad de los antiguos demonios. Llamemos a los héroes de la región y elijamos a nuestros guerreros.

Gran Maestro, parece que tenemos una posible solución. Te encomendamos la misión de destruir a los demonios… si eres capaz. Preparaos para una larga jornada… comenzad la búsqueda bajo la ciudad.

Xanathar, el Beholder

Así pues seleccionaremos nuestro grupo de aventureros (podremos crear hasta 4 personajes entre las clases habituales de AD&D) y nos adentrarmos en el subsuelo de Waterdeep.

Atravesaremos túneles y cavernas plagados de monstruos y peligros, y si nuestra voluntad no desfallece, quizá tendremos la oportunidad de enfrentarnos a Xanathar (el Beholder) y poner fin a la aventura.

La creación de personajes sigue un proceso muy sencillo, primero escogeremos una raza entre las habituales de éste juego: humano, elfo, semielfo, gnomo, enano o halfling, seleccionaremos una clase o profesión (guerrero, mago, clérigo, ladrón, etc…) y un alineamiento (una representación de su disposición moral), seleccionaremos un nombre… y listo.

Lo ideal es crear un grupo equilibrado, y lo más habitual es el típico cuarteto formado por Guerrero, Clérigo, Mago y Ladrón, pero siempre tienes la posibilidad de dejar volar la imaginación y crear el grupo que más te guste.

Generador de personajes de Eye of the Beholder

Y en cuanto acabemos de diseñar nuestro grupo de aventureros nos encontraremos en las alcantarillas de Waterdeep, con hambre de PX y sed de justicia.

El sistema de juego es relativamente sencillo, nos desplazamos «casilla a casilla» con los cursores y pulsamos en el icono de uno de nuestros personajes cuando queremos que ataque… con eso y poca cosa más nos sentiremos como auténticos aventureros en un viejo modulo de Dungeons & Dragons.

Tenemos el clásico inventario del personaje, que hoy damos por algo inherente e indisociable a ese tipo de juegos, pero que en aquellos momentos fué toda una novedad. Un sistema muy sencillo para el lanzamiento de conjuros y una brújula que evitará que nos perdamos… demasiado en el enorme y laberíntico mapeado del juego.

Eye of the Beholder

 

Recuerdo que compré varias libretas pequeñas e iba dibujando el mapeado del juego mientras avanzaba, era muy divertido ir dibujando aquellos mapas de aspecto simple y descubrir que podía llegar de un punto a otro del mismo sin perderme continuamente.

Y es que recuerdo que el juego era largo y en ocasiones los puzzles se me hacían complicados, quizá ahora que estoy volviendo a jugarlo, consiga acabarlo en tiempo record y sin tener demasiados problemas con las llaves, pero recuerdo que en su tiempo, el juego me trajo de cabeza durante una larga temporada.

Desde el segundo nivel ya se nota que el juego es muy puñetero… nos encontramos con pasillos giratorios, paredes ilusorias, teleportadores, trampas y botones escondidos por todas partes, y si no vamos haciendo un buen mapa corremos el peligro de perdernos irremediablemente.

En fin… no podéis esperar un juego excepcional, pero en cierto modo Eye of the Beholder fué el orígen de los juegos de rol en PC, le siguieron otros muchos, pero éste siempre tuvo un carisma muy marcado y no fueron pocos los juegos que compartieron muchas ideas con él (¿alguien dijo Might & Magic? ¿Wizardry? ¿Bloodwych?).

Si le dais una oportunidad y lo jugáis un ratito reconoceréis inmediatamente muchas de las mecánicas que han ido pasando hasta los juegos de nuestra época, pero recordad que hablamos de 1990.

El mapeado constaba de doce niveles (unos más grandes que otros) plagados de monstruos y criaturas que nos pondrán constántemente a prueba durante nuestra misión, encontraremos Kobolds, arañas gigantes, Flajeladores mentales, mostruos carroñeros, golems y por supuesto… el terrorífico Beholder.

 

Por si alguno de vosotros se anima a probar el juego, creo que os lo podeis descargar sin problemas desde varias páginas web, de hecho creo que como abandoware no debería haber problemas de licencias, pero si no lo encontráis o tenéis alguna duda al respecto, decidmelo y lo solucionamos en un momento.

Para jugar en condiciones yo he utilizado DOSBox, un programa open source que emula una sesión DOS y que según he comprobado en un Windows Vista, funciona con sonido y sin ningún problema.

Lo dicho, si alguien tiene algún problema técnico para disfrutar de éste juego avisadme y os ayudaré a adentraros en el fantástico submundo de Waterdeep.

Eye of the Beholder

Como curiosidad, el juego salió años más tarde para NES, Sega CD y Atari, en ésta última se modificó el final del juego (se añadió una pequeña secuencia).

Ah… por cierto, el juego tuvo tanto éxito que contó con dos secuelas: «Eye of the Beholder 2: The Legend of Darkmoon» y «Eye of the Beholder 3: Assault on Myth Drannor«, y por supuesto sirvió como base al más avanzado «Lands of Lore» también de Westwood Studios… pero esa ya es otra historia.

Written by: Ratgax

Empecé en ésto de los videojuegos cuando los ordenadores tenían teclas de goma y se enchufaban a la tele con un cable de antena. Especialista en sacar a pasear el látigo y en encontrar todos y cada uno de los fallos de programación que pueda tener un juego.

8 Comentarios Added

Join Discussion
  1. Un grandisimo juego y con unos mapas muy puñeteros 😀

    Para poder jugarlo sin problemas os recomiendo usar el dosbox

    http://www.dosbox.com/

    Es el mejor emulador de x86-msdos existente.
    Gestiona sin problemas EMS/XMS, tienes por defecto la soundblaster, awe32 etc..

    Mi consejo es que tengais una carpeta donde guardar los juegos antiguos
    en mi caso esta asi:

    d:antics
    rol
    wargames
    arcade
    simula
    conduc
    otros

    Las carpetas y nombre de los juegos que no tengan mas de 8 caracteres (recordad, estamos en los 90!)

    Para montar la unidad editais el fichero dosbox.conf y añadis esta linea

    mount c D:\antics\

    Donde «d:\antics\» sera vuestra ruta

    Si teneis algun juego antiguo en cdrom no hay problema. Como antes, añadis esta linea:

    mount D d:\ -t cdrom (bueno, cada uno que ponga su ruta a su unidad cd/dvd).

    En la web oficial encontrareis un monton de opciones mas a configurar pero con esto podreis empezar a funcionar sin problemas

    Ah! es posible que algun juego os funcione, o muy rapido o muy lento.
    Es posible relentizar o aumentar la velocidad de la cpu virtual con stas teclas:

    CTRL+F11 = Mas lento
    CTRL+F12 = Mas rapido

    Venga, un saludoT y no os perdais esta maravilla de juego.

  2. NO ME LO PUEDO CREER , claro ahora recuerdo que te gustaba el AD&D, Tenía hechas libretas del los mapas, con los monstruos y las llaves y puertas. Bravo Jordi, bravo 🙂

    Esto es increíble. Que recuerdos.

    Quisiera hacer una digna mención a la saga BARDS TALE De Commodore 64 digno predecesor este revolucionario titulo. y a mis libretas de conjuros y mapas :)))))

  3. Madre mía… Bard’s Tale!!!

    Yo tenía un amigo que tenía un Bard’s Tale en un MSX (creo) y se pasaba los días enteros hablando de él.

    Luego salió una versión en Spectrum, pero apenas lo jugué.

    Ahora… entre Eye of the Beholder, Lands of Lore, etc… me lo pasaba estupendamente, ¡aquello sí que eran juegos de rol y no lo que tenemos ahora!

    Aunque mis favoritos fueron los Might & Magic (especialmente del VI al VIII), madre mía… que de noches jugando hasta las tantas…

    Y otro día (muy pronto) hablaremos del OTRO grande: The Dark Heart of Uukrull.

    De repente me siento muy viejo…

  4. Menudos recuerdos jugando al Beholder (no sabía que hubiese tercera parte).
    Lo recuerdo bastante dificilillo, sobre todo los puzzles, que era incapaz de superarlos y siempre me decian las soluciones. Pero da igual, para la epoca era algo increible. Luego claro, salieron los Might & Magic o los Ultima Underworld.
    El Bard’s Tale creo que lo comencé, pero no recuerdo nada. Todo el mundo hablaba bien de él, pero supongo que llegué tarde a jugarlo. Sí que me pasé el de Xbox, pero desde luego no es lo mismo.

  5. A NO!!! como empieces con el Uukrull me voy del foro!! Otra vez eso nooooo…. una juventud traumatizada por el jueguecito de marras que no se acababa nunca…. 🙁
    Eso si, esos juegos eran chungos y flipantes…. como todo lo que «fue»… nostalgia…

  6. Ja ja ja… ¿también te las tuviste con el Uukrull? Pues nada nada, te daré una buena notícia… el próximo lunes.

    Yo estoy jugando ahora al Eye of the Beholder, aunque para después tengo muchísimas ganas de jugar otras viejas glorias como los Might & Magic, Wizardry ¡¡y el Elvira!! (Gracias por recordármelo, Oscar).

    Y sí… es que somos unos nostálgicos irreverentes, qué le vamos a hacer… no tenemos remedio y lo sabes 😉

  7. Eye of the Beholder es un juego fantástico, la sensación de encontrar las escaleras para acceder al siguiente nivel era impagable, encontrar una maza +3, un anillo mágico o una simple ración de comida era motivo de alegría…
    la segunda parte es otro juegazo, con un diseño de niveles menos laberiticos, pero con mas detalles en general, aún así, me gusto más la primera parte, eso sí por muy poca diferencia, 2 rpg de 10.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

fasebeta.net

faseßeta.net es lo que pasa cuando coges el cerebro de unos pocos jugones (bueno, la mitad que no usamos para jugar), lo mezclas con ganas de compartir con los demás, esfuerzo, dedicación, buen humor y una pizca de ron, y lo agitas todo en una coctelera.