Pues yo, la verdad, si me siento identificado con muchas de cosas descritas en el artículo pero en otras aún no (¿será por qué aún no he alcanzado el nivel más alto de jugón?

)
Por ejemplo, soy de los que empiezan los juegos en dificultad normal. Esto lo hago porque me gusta disfrutar del juego y no quiero atascarme y acabar maldiciéndolo sin haberlo podido terminar. Una vez terminado, me aventuro a terminarlo en un nivel de dificultad superior y, aquí viene lo que más me gusta, suelo acabarlo en menos tiempo (lo que hace la practicar

). Y ya puestos ¿por qué no intentarlo en su dificultad máxima?
Respecto a otras acciones típicas de los jugones pues si me siento más identificado. Por ejemplo, ahora estoy con el puñetero CoD 5: WoW, en su dificultad máxima y llevo 4 días intentado llegar destruir dos cañones para alcanzar el siguiente punto de control (ya sueño con las jodidas granadas). Sólo me faltan dos fases para terminarlo y es lo que me anima a continuar que si no ........ Paciencia pequeño saltamontes.
La irascibilidad del jugón en los momentos más críticos, pues también. No hay nada más estresante que estar repitiendo lo mismo una vez tras otra y oigas un voz en off que dice: pues si que eres malo o nunca vas a salir de ahí.
Que le vamos hacer, semos asin.