Left 4 Dead 2 llega al mercado como la segunda parte del afamado Left 4 Dead (uno de los mejores juegos del año pasado) inmerso en una gran polémica:

De un lado, están los que piensan que Left 4 Dead aún tiene mucho que ofrecer, y que Valve debería haberse centrado en potenciar el DLC (contenido descargable). Para éstos, L4D2 es una pura maniobra económica, que pretende simplemente obtener un dinero fácil, ofreciendo más de lo mismo al precio de un juego completo.
Del otro lado, los que piensan que este nuevo título es todo un acierto, puesto que se han añadido suficientes mejoras y variaciones para considerar el título como una secuela en toda regla, y no como una simple expansión.
¿De qué lado estás tú?
El juego parte del mismo planteamiento que su antecesor: nos encontramos ante un shooter COOPERATIVO. Y lo resalto así, en mayúsculas, porque ése es precisamente el punto más fuerte del planteamiento: la posibilidad de enfrentarte a miles de infectados junto a tres compañeros, sin necesidad de complicaciones argumentales, sigue siendo un planteamiento adictivo por su simplicidad, que además ofrece unos índices altísimos de rejugabilidad.
Y a partir de ahí, deciros que me ha sorprendido muy agradablemente encontrarme con un producto mucho más trabajado, pese al poco tiempo que ha transcurrido (apenas un año).
Como decíamos, la idea base es la misma: el mundo está infectado, y tú te encuentras formando parte de un grupo de 4 supervivientes que intentan sobrevivir y huir a alguna parte, a toda costa. Sin embargo, esta vez nos encontramos con nuevas campañas (y un planteamiento diferente de las mismas), nuevos protagonistas, nuevos enemigos, nuevas armas, nuevos modos de juego… ¡Y un “Director del Juego” (la IA que controla el juego) renovado y con mucha más “mala leche”. Demasiados cambios para tildar el juego de simple “expansión”.
Los protagonistas siguen siendo 4, y esta vez se llaman Nick, Coach, Ellis y Rochelle. Si bien el juego seguirá sin darnos detalles de quiénes son realmente y de cuáles son sus historias personales, cada uno de ellos tiene su propio “carácter”, lo que los hace realmente carismáticos, aunque algo exagerados tal vez en sus personalidades.

Se mantienen los enemigos conocidos (Smooker, Hunter, Boomer, Witch y Tank), y aparecen unos cuantos nuevos. De ellos, hay 3 que destacan especialmente:
El Jockey es parecido a los Hunter, en el sentido de que salta y se tira sobre ti, sólo que éste, más pequeñito, se te queda enganchado en la cabeza y te imposibilita completamente hasta que algún compañero acuda en tu ayuda. Y claro, dado que lo tienes en la cabeza, hace un poco más difícil quitártelo de encima…
El Spitter me recuerda al “alien” de la película: se dedica a escupirte ácido que te va bajando la vida progresivamente como te toque. Además, cuando lo revientas lo deja todo lleno de ácido, que sigue haciéndote daño si lo tocas.

El Charger es un gigantón con un superbrazo que se va directo a por ti, te agarra, y se dedica a darte golpes contra todo lo que pueda.
Aparte de estos hay algunos “secundarios” que se camuflan perfectamente entre los infectados “normales”: hay polis antidisturbios que son mucho más duros que los otros infectados, y payasos gritones que se dedican a llamar a más infectados hasta que los neutralizas.
Esta vez el juego ofrece 5 campañas, que conforman un auténtico modo “Historia“, puesto que el final de una campaña enlaza con el comienzo de la siguiente. Además, aunque seguimos sin una explicación clara del argumento, esta vez hay montones de “pistas” e “indicios” repartidos por los escenarios para que te vayas formando tu propia idea de qué es exactamente lo que ocurrió.
Ambientadas en la parte sur de EE.UU. y en CentroAmérica, el planteamiento es similar al del primer Left 4 Dead: partiendo de un refugio debes llegar hasta un punto de destino para conseguir ser “evacuados”, enfrentándote a todos los enemigos que encuentres por el camino.
Sin embargo, esta vez no bastará con atrincherarse cuando llegues al final de la campaña, repeliendo las sucesivas oleadas hasta ser rescatados: habrá que interactuar con el entorno, buscando señales, o activando palancas, o rellenando depósitos…
Además, el renovado Director del Juego (versión 2.0) se encargará de jugar con nosotros ofreciendo “rutas alternativas” cada vez que rejuguemos la campaña, cambiando de sitio las armas y botiquines, el número y tipo de enemigos, e incluso la climatología, provocando lluvias tan intensas que en ocasiones apenas tendremos visibilidad.
El resultado final es que no hay dos partidas iguales, permitiendo que volvamos a repetir las campañas sin aburrirnos para nada. En dos palabras: impredecible y aleatorio.
Hablando de armas y botiquines: se han producido algunos cambios muy interesantes. En cuanto a las armas, se ha aumentado la variedad en el número de armas de fuego disponibles (aunque siguen clasificándose en pistolas, subfusiles, ametralladoras y rifles de francotirador). De todas formas, ahora dispones de más variedad de elección de armas al comienzo de las campañas (mejor, dado que la dificultad general ha aumentado), y puedes utilizar ¡un lanzagranadas! que te permitirá causar auténticas masacres en las filas de infectados. Pena que tenga munición limitada…
A la variedad de armas introducidas hay que añadir las balas explosivo-incendiarias, que encontrarás repartidas por los escenarios, y que te permitirán disparar a los enemigos y disfrutar viendo cómo se queman.
Y el punto fuerte: ¡las armas cuerpo a cuerpo! Podrás utilizar desde una clásica barra de hierro hasta una guitarra eléctrica, pasando por katanas, machetes, motosierras y hasta sartenes.
Se mantienen los cócteles molotov y las bombas incendiarias, añadiéndose una bomba “boomer”, que atrae a los enemigos pero sin explotar.
En cuanto a los botiquines, además de los botiquines y calmantes, podrás encontrar “desfibriladores”, que permiten “resucitar” a un compañero caído. Y también es nueva la posibilidad de meterte una inyección de adrenalina, que aumentará temporalmente tu velocidad y tu vida.
Además de poder jugar Solo (los días que el Live esté de mantenimiento), dispones de variados modos de juego.
El principal sigue siendo el modo Historia, cooperativo para 4 jugadores. Pero se ha añadido el modo Realista (más bien es como otra dificultad), donde se hacen imprescindibles los tiros en la cabeza, se anulan todas las ayudas visuales (siluetas de compañeros, objetos brillando para indicar su posición…), y ¡no hay armarios!: si mueres, mueres de verdad. Si de verdad quieres disfrutar L4D2, éste es tu modo.
En lo que respecta a otros modos multijugador, sigues disponiendo del modo Enfrentamiento (donde un equipo de Humanos se enfrenta a un equipo de Infectados), pero se han añadido otros dos. En el modo Búsqueda, dos equipos se irán turnando para intentar completar unos objetivos mientras el equipo contrario intenta impedirlo. Y en el modo Supervivencia, te enfrentarás a continuas oleadas sin fin de enemigos intentando aguantar lo máximo posible.
Gráficamente, el juego utiliza el mismo motor que el anterior (Source, el mismo motor que se desarrolló para Half Life 2). A pesar de lo antiguo del motor, las mejoras gráficas son evidentes, sobre todo en lo que respecta a la iluminación (y es que ahora hay grandes tramos de las campañas que transcurren al exterior), y en los efectos: explosiones, salpicaduras de sangre, e incluso lluvia. La única pena es la limitación en texturas que supone un motor tan “viejo”. Se mantienen eso sí los 60 frames del primer L4D, aunque se nota alguna bajada ocasional en escenas complicadas, como cuando aparecen vehículos.

En cualquier caso, el resultado gráfico general es notable, y se compensan las limitaciones del motor gráfico con la “ambientación”: eso de que cada arma y tipo de muerte tengan su propio efecto gráfico, ayuda mucho a sumergirse en el juego.
La música es excelente, y acompaña perfectamente cada momento del juego, desde las escenas más tranquilas, hasta los clímax del final de cada campaña. La escenita del concierto de rock, mientras te atacan oleadas sin parar, es memorable. Y además de la música, los efectos de sonido son espectaculares: los enemigos gritan, explotan, se oye cómo son cortados…
¿Os gustó el doblaje de L4D? ¡Pues el de L4D2 es mejor todavía! No sólo los actores son auténticos profesionales del doblaje que saben perfectamente cómo “interpretar” sus frases, para dotarlas del adecuado tono de inflexión que las dote de realismo, sino que se ha realizado una “localización” correcta de los diálogos, incluyendo chistes, frases hechas y algunos otros juegos de palabras.
Si tenemos en cuenta que todo en conjunto, no puedo por menos deciros que SÍ, que merece la pena comprárselo aunque sólo haya pasado un año desde el anterior. ¡Os espero los findes en el Live para destrozar zombies!

Lo mejor:
La variedad de parámetros que hace que cada partida sea única (La rejugabilidad).
El modo Realista, que supone un auténtico reto.
Lo peor:
La duración del modo Historia (5 campañas saben a poco).
Las limitaciones gráficas del motor.










