Custer’s revenge (Mojone’s Word)

 

Antes de empezar, he de advertiros de que, si no sois mayores de edad, no podéis leer la mamarrachada de hoy. Caca directamente. O sea que, si no tenéis pelos bajo los gayumbos, no hay nada que hacer. De hecho es imposible que yo haya podido escribirlo porque mi madre siempre me dice que soy como un crío de 10 años, así que habrá sido otro.

Avisados quedáis  Si os pillo leyendo, el castigo será ejemplar. No. No pienso decírselo a vuestros padres, ni castigaros sin la Play. Le diré a todas las chicas  que la tenéis chiquitica como un cacahuete.

Y ahora ya, con las cosas claras, declaro oficialmente que este artículo es como una orgía con la cerdita de los teleñecos: PEGI +18.

COMENZAMOS.  ¿EN TU CASA O EN LA MÍA?

Eran algo más de las tres de la tarde. Habíamos terminado de comer y yo disfrutaba de un par de mandarinas, muy buenas por cierto, que compré en Borja la semana pasada.

Borja. Casi nada. Jatetú, que el otro día en Internet, para poder explicarle a un guiri que vivo en Zaragoza, tuve que decirle que vivía en una ciudad al lado de Borja… Manda huevos.

Bueno, a lo que iba. Que estaba yo aún sentado a la mesa, viendo el telediario, ahí, pim pam, con mis mandarinas, cuando dieron la noticia de que varios miembros de la comunidad india (los que ponen curry hasta en los postres, no. Los otros. Los que bailan para que llueva) se habían sentido ofendidos por que una de las modelos de Victoria’s secretKarlie Kloss, de 20 años y un cuerpo  hecho para el pecado, apareció sobre la pasarela con un tocado de plumas.

No pienso abrir un debate sobre si a los indios se les va la pinza cosa mala o tienen razón en sus protestas. La verdad es que me la repampinfla. Yo lo único que sé es que cuando empezaron a salir modelos, primero una, después otra, y otra… Con unos escotes desde los que podías verles el ombligo y unos tangas que parecían hechos para los Pinypon, de esos que llaman: “de hilo dental” (Un nombre bien pensado, porque te entran ganas de arrancárselo a “bocaos”), se me cayó la mandarina de las manos y solté un: «¡¡¡Diosssss, que buenas estáisssss!!!», que me salió del alma. Mi lado de la mesa comenzó a levitar mientras mi mujer farfullaba algo sobre baba caída y dormir en el sofá. No sé. Tampoco es que le prestase mucha atención. Vamos. Ninguna.

La cuestión es que, cuando le tocó el turno de aparecer a la muchacha disfrazada de india, una imagen apareció en mi mente, (Esa no. Gorrinos… Bueno. Sí. ¿Para qué engañarnos? Era como quererse zumbar a Toro sentado. Una sensación muy rara) y recordé un viejo juego que años atrás creó una gran controversia y duras críticas, no solo de la comunidad india y de distintos grupos defensores de los derechos de la mujer, sino de prácticamente la totalidad de industria del videojuego, que lo consideraban, no solo de mal gusto, sino además simple e inadecuado a la par que feo. (No faltó quien comparó sus gráficos con bloques de lego).

He de confesar que, en esta ocasión, tengo el corazón dividido. Por un lado es cierto que el juego que hoy toca destripar es penoso y lamentable hasta la nausea, pero tiene un puntito que lo hace, no entrañable, pero sí graciosete e incluso simpático, con el añadido de la afinidad que me provoca la valentía con que irrumpió en un mercado hasta entonces destinado a un público puritano que, rozando el pecado mortal, jugaba con gorilas secuestradores, ranas suicidas y, en el colmo de la emoción adulta, con un Cocinero psicópata que preparaba sus hamburguesas sin haberse lavado antes las manos.

SODOMIZANDO, QUE ES GERÓNIMO.

¡¡¡Que bueno. Como me molo!!! ¿Lo habéis pillado? Gerundio… Gerónimo…  Como el indio ese que… Bah, que os den.

Custer’s revenge fue publicado el 13 de Octubre de 1982 para la consola estrella en aquellos tiempos: La Atari VCS 2600. Fue programado por Joel H. Martin y distribuido por Mystique, la primera compañía en lanzar juegos eróticos para Atari, y que se dio a conocer con títulos como: Bachelor Party o Beat ‘Em & Eat ‘Em. El primero es un machacaladrillos al más puro estilo Breakout o Arkanoid, con la salvedad de que, en lugar de ladrillos, debemos golpear con la “bolita”, que en esta ocasión tiene la forma de un hombre con una alegría en el cuerpo que parece un caballo en primavera, a un grupo de mujeres que pululan por la pantalla vestidas con el pijama de nacer. Vamos. Lo que viene a ser en pelota picada.

En el sobre número dos, un hombre con un órgano eréctil de tal tamaño que es capaz de aumentar el calentamiento global, sobre todo entre las féminas, pasea desnudo por el tejado de una casa sin dejar de “darle al yostik”, lanzando el resultado final al piso de abajo, donde nosotros, manejando a un par de señoras, de esas que fuman, debemos ir corriendo de un lado a otro, para que no se desperdicie ni una sola gota de todo ese néctar de hombre. Ambos juegos comparten calidad con éste “Custer’s revenge” que nos ocupa hoy. Los tres son malos, malos, malos, malos, malos, malos, madre mía que rica está la Karlie Kloss, malos, malos, malos… Pero malos, malos…Malos. 

Bachelor Party

Beat ‘Em & Eat ‘Em

En este tercer juego, del que se vendieron 80.000 copias, el argumento es, si cabe, aún más patético. La acción (por llamarlo de alguna manera) transcurre durante las horas anteriores a la célebre batalla de Little big horn. Mientras el aguerrido general George Armstrong Custer explora el terreno en busca de la mejor posición táctica posible para enfrentarse a las huestes dirigidas por Caballo loco, divisa en la lontananza la esbelta y voluptuosa figura de una bronceada damisela que, conocedora de la hermosura dulce, a la par que sensual, que le fue concedida por la madre naturaleza, provoca, con sus poderosas armas de mujer, la más ardiente excitación en nuestro héroe.

No se si autofelicitarme por lo bonita que me ha quedado la última frase o darme asco a mi mismo por lo moñas que soy. Voy a intentar explicarlo de otro modo, a ver si lo arreglo o lo termino de estropear. (Pssst. ¿Has visto? He dicho estropear. Ni joder, ni nada. Estropear. Y lo he hecho yo solito. Es que estoy que lo parto).

Traduzco para los de la LOGSE y por mi propia salud mental: Que iba el general Custer paseando por territorio indio. Tiki-taka, Salinas. A su rollo y eso, cuando se encontró, a la sombra de un cactus, con una tremendísima jamelga que, por como ponía el bullate en pompa, daba toda la impresión de tener el higo a punto de nieve y oliendo a confeti. Así que imagínate, después de meses sin más compañía que un montón de tíos guarros, que al hombre ya le empezaban a parecer hasta atractivos, con la visión de semejante hembra que, por cierto, estaba atada a un cactus (toma fetichismo), al pobre Jorgito se le puso el tema que podía partir nueces. A ver, que le entiendo. Yo cruzaría un río plagado de cocodrilos, vestido con un traje hecho de alambre de espino y una piraña masticándome el frenillo, si al otro lado me esperase Pilar Rubio con todo el mondongo ofrecido. Y sin ofrecer, también.

El caso es que estaba ya nuestro amigo con los calzoncillos haciéndole cosquillas en los tobillos, con el sable desenvainado y dispuesto a iniciar el ataque, cuando una nube de flechas indias surcó el cielo y comenzó a caer en el espacio de terreno que separaba a Custer de su partenaire, y es que los indios muy valientes y todo lo que quieras, pero no son nada románticos ni comprensivos. Aun así, nuestro intrépido héroe no iba a dejarse amedrentar. Estaba la cosa como para que le frenasen cuatro flechitas de nada. ¡¡¡A la cargaaaaaaa!!!

El juego no solo es más feo que Gollum inflando un globo, sino que también es corto. Ríete tú de los que se quejan de campañas de 3 o 4 horas. Éste dura 20 segundos. Lo que tardas en llegar hasta la india y darle lo suyo. Se acabó. Todo lo que quieras jugar a partir de ahí es cosa tuya, pero no esperes encontrar más contenido. Que ahora que lo pienso, esto con multijugador, ya sería la bomba: “Ven, vaquerito mío, que te voy a hacer una liposucción que se te van a caer los ojos”.

Parece increíble que, en un juego tan simplón, haya tiempo de cometer errores de programación, y lo que es peor, que nadie se haya dado cuenta, porque al testeador de este juego no me lo imagino yo agobiado por el trabajo precisamente. Pues sí. Hay bugs. Uno en concreto es para matarlos a patadas en los dientes. Las flechas desaparecen cuando les da la gana y te matan sin que sepas por qué, pero, como no hay mal que por bien no venga, a cambio podemos disfrutar de la gracilidad del pito de Jorgito bamboleándose al mismo ritmo que el pañuelo que lleva anudado al cuello. Que bonita visión, amiguitos.

TÓCAMELA OTRA VEZ, SAM.

En Octubre del 2008, por si no tuviésemos suficiente con el original, un grupo de estudiantes de la universidad  de Anhembi Morumbi, en Sao Paulo (Brasil), publica una versión para PC con múltiples mejoras. Entre otras, a parte de la visual, por supuesto, incluyen un nuevo enemigo. Un grupo de mujeres que, tijeras en mano, se abalanzan hacia nosotros con el firme propósito de practicarnos una fimosis a lo Lorena Bobbit. Por suerte también nos dan la posibilidad de eliminarlas disparando, precisamente con la misma parte del cuerpo que ellas quieren amputar. Como podéis imaginar, ardo en deseos de jugarlo.

¡¡¡DAME, DAME EN EL CULETE, QUE ME GUSTA!!!

Playaround fue una compañía que surgió de las cenizas de Mystique, desaparecida durante la famosa crisis del videojuego de 1983. Bajo este nuevo sello fueron publicados varios juegos más, siempre de temática erótica y bajo la técnica comercial de ofrecer dos juegos en el mismo cartucho aunque, la mayoría de las veces, el segundo juego era una versión feminista en la que, por poner un ejemplo utilizando el juego de hoy, renombrado para la ocasión: “Westward Ho!”, la india era la que debía violar a Custer.

Sal Governale, uno de los guionistas del show radiofónico de Howard Stern: “Asshole-in-residence”, durante un interrogatorio al más puro estilo Trivial pursuit, fue incapaz de responder a ninguna de las preguntas que el presentador le hacía sobre la historia de América, algunas tan simples como: “¿Quien era el presidente de Estados unidos durante la guerra de Secesión?”. Hasta que le preguntaron quien había dirigido las tropas estadounidenses contra los nativos americanos en la batalla de Little big horn, a lo que respondió orgulloso: “¡¡¡El general Custer!!!”. Cuando Howard Stern le preguntó el motivo por el que conocía la respuesta, Governale respondió literalmente: “Por Custer’s revenge. Un videojuego para adultos que jugué una vez y en el que iba fornicando con los nativos”. Hala, a ver quien es el guapo que dice ahora que los videojuegos son una pérdida de tiempo.

En South park. ya habíamos visto a sus protagonistas jugar a cosas tan dispares como Guitar Hero, World of Warcraft o L.A. Noire, pero esto ya es para mear y no echar gota aunque, bien pensado, no se de que me sorprendo. La imagen apareció durante el episodio 216: «You’re getting old» (Estás envejeciendo) y puede escucharse como nuestro guitarrero amigo se dirige al público con la frase: «¿Have you guys ever played Custer’s revenge before?» (¿Alguna vez habéis jugado a Custer’s revenge?».

Como despedida os regalo un vídeo que no tiene absolutamente nada que ver con el juego, pero que ya que estamos todos palotes, podemos disfrutar de un documento que, además de ser muy bonito y educativo, tiene un claro mensaje para los jóvenes: “No seáis tontos y aprovechad, que eso de que os  podéis quedar ciegos es mentira porcina. Como mucho, tuertos.”

Written by: Cropan

4 Comentarios Added

Join Discussion
  1. Estas fatal XD. Tengo que reconocer avergonzado que jugue al custer’s revenge y confirmo que era malo con avaricia. Ahora te toca rematar el excelente artículo con los juegos eroticos de la primera epoca de los PC (8086, 286 etc..).. telita con lo que sacaron y no lo digo por que los jugara, (ejem..) es lo que me han contado venerables ancianos como Ratgax.

  2. Pingback: Artículo sobre los primeros videojuegos eróticos que salieron para Atari 30/11/2012

    […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos   Artículo sobre los primeros videojuegos eróticos que salieron para Atari http://www.fasebeta.net/archives/38983  por sabbat31 hace […]

  3. Me ha encantado… no conocía de nada esos juegos, la verdad es que en mis tiempos lo más porno que podíamos relacionar con un juego era a la Maria Whittacker de la portada de Barbarian (que también trajo lo suyo…). (Sabbat miente como un bellaco!!, yo no sabo nada de esas cosas!!)

    A lo que iba… (que tantas mandarinas distraen lo suyo), si no nos cierran la web por esto tendremos que darle una oportunidad al General Custer y probar el juego, aunque solo sea por ubicar el artículo 🙂

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

fasebeta.net

faseßeta.net es lo que pasa cuando coges el cerebro de unos pocos jugones (bueno, la mitad que no usamos para jugar), lo mezclas con ganas de compartir con los demás, esfuerzo, dedicación, buen humor y una pizca de ron, y lo agitas todo en una coctelera.