Análisis: Phoenix Wright, la trilogía

Si buscas un juego clásico de aventura para Nintendo DS, con un buen argumento, personajes carismáticos y que la historia prime sobre la dificultad Phoenix Wright es la primera opción que deberías considerar.

¿Quieres más? Estás de suerte: han salido tres juegos de la saga así que tienes diversión para rato.

Phoenix Wright fue una saga de juegos publicada en Japón para Game Boy a partir de 2001. Cuando en Capcom vieron que podían adaptarlo a la nueva consola portátil de Nintendo, lo hicieron y además aprovecharon para exportarlo al resto del mundo, ofreciéndonos por fin varios de los títulos más importantes en el género de la aventura.

Siendo títulos antiguos de Game Boy y teniendo en cuenta que pertenecen a un género en el que lo importante es la historia y no los gráficos, podemos comprender que este apartado parezca algo anticuado. El estilo elegido tampoco deja lugar a muchos alardes, así que simplemente es funcional y suficiente. Además, todas las animaciones están hechas «a saltos», con viñetas estáticas.

Y de la misma forma la música es también bastante limitada. Escucharemos siempre las mismas melodías, sobre todo durante los juicios, aunque cada uno de los casos tiene alguna específica. Por suerte no se hacen para nada pesadas, y sobre todo en el juicio acompaña a la acción, dejándote ver cuando estás por el buen camino o tienes una elección difícil por delante.

Tanto la música como los gráficos han sido reciclados y reutilizados sin piedad en todos los juegos. Si una localización se repite veremos los mismos gráficos (a menos que el guión dicte lo contrario), y cada vez que sale un personaje veremos los mismos tics y expresiones, variando si tenemos suerte su vestimenta.

Todo eso no importa porque al fin y al cabo si estás jugando a Phoenix Wright es por la historia.

Los tres juegos de la trilogía nos ofrecen una historia que va desarrollando poco a poco la vida de Nick (Phoenix) Wright, un abogado que se ve mezclado en casos extravagantes e imposibles, en los que su cliente siempre está metido en un lio monumental.

Y no es para menos, cuando siempre hay un testigo que ha visto al acusado matando a la víctima, o estaba en una habitación encerrado con ella sin otro medio de acceso, o ha confesado su crimen… Son siempre puntos de partida en los que nadie se atrevería a confiar en el acusado, pero Phoenix Wright siempre tiene suerte y sus clientes nunca son culpables. Aunque a veces tienen algún secretillo que…

Durante sus investigaciones cuenta con amigos que le ayudarán dándole consejos sobre como seguir o realizando alguna pesquisa por su cuenta. Sus rivales son naturalmente detectives de la policía o abogados fiscales que aunque intentarán entorpecerle no podrán hacer mucho más que revelar pruebas en el último momento o hacer preguntas indiscretas a los testigos del caso.

Cada caso sigue siempre el mismo esquema: una presentación de los hechos y personajes en la que tendrás una primera toma de contacto con todos ellos y, si el suceso (normalmente un crimen) aún no ha sucedido aceptarás el caso, ya sea voluntariamente o a petición de tus ayudantes.

A continuación tendrás que investigar y hablar con los sospechosos. Si quieres exculpar a tu cliente alguien tiene que ser el verdadero culpable, y es cosa tuya encontrarlo.

Cuando has reunido las suficientes pistas tiene lugar la vista inicial. El fiscal presentará testigos que asegurarán haber visto el asesinato, o testificarán sobre otros aspectos del caso (a veces a los fiscales les gusta guardar la prueba condenatoria para el final y conseguir un mayor golpe de efecto)

Tu misión será interrogarles tras su declaración para descubrir alguna contradicción que haga tambalear su testimonio. ¡Si no lo consigues, el juez será rápido en dictar sentencia!

Declaración tras declaración, llegaréis a un punto en el que algún hecho saldrá a la luz que requerirá una investigación más detallada. Aquí empieza la segunda fase de las investigaciones, seguida de una nueva vista. Dependiendo de lo complicado del caso ya deberíais haber encontrado las pruebas suficientes para que el juez dictamine si el sospechoso es culpable o inocente.

Naturalmente, todo es guiado y está orientado más a divertir al jugador que a proporcionar una experiencia realista de como funciona un juicio. Aquí lo importante es la búsqueda de la verdad, y hay momentos en los que tanto el juez como el fiscal ayudan presentando pruebas o haciendo comentarios que te llevan a incriminar a otra persona o salvan a tu cliente. Al fin y al cabo el objetivo del fiscal es conseguir una condena, y si no puede ser tu cliente ya buscará a otro.

El punto fuerte de todos estos juegos es la cantidad de giros y sorpresas que se suceden en un caso, y las soluciones que se plantean rocambolescas acaban siendo explicadas de una forma completamente lógica (pero enrevesada) que te sorprende no haberte dado cuenta antes.

Gracias a la historia, a los personajes tan bien definidos (incluso los secundarios y aún más, los extras) y a un buen sentido del humor Phoenix Wright se convierte en una experiencia inolvidable, a la que se perdona cualquier fallo que pueda tener.

Volviendo la vista atrás, el primer juego de la saga comienza con un joven Phoenix Wright recién salido de la facultad y a las órdenes de su mentora Mia Fey. Mia es la hija de Misty Fey, líder de un clan de mediums bastante famoso en su día y que también ha heredado sus poderes.

La hermana menor de Mia es Maya, que nos acompañará casi desde el principio y estará siempre a nuestro lado. Ella también es una medium (en entrenamiento) y como todo su clan puede canalizar el espíritu de los muertos y dejar que tomen el control de su cuerpo.

Este tema será recurrente durante toda la saga, y quizá es lo menos interesante. Cierto que gracias a ello suceden algunos de los casos más espectaculares, pero al estar tan desligado de la realidad hace peligrar el realismo de a la parte más detectivesca y judicial. Por suerte no suele tomar relevancia excepto en casos concretos, y el carisma de Maya consigue salvar los problemas.

Junto a Maya está su prima Pearl, una jovencita medium parte del clan pero de otra rama de la familia. Pearl sigue a Maya a todas partes, y cree que ella y Phoenix son novios, espantando cualquier otra posibilidad que se pudiese plantear el abogado.

Hay otros dos personajes principales de los que hay que hablar: Miles Edgeworth es el principal abogado fiscal. A lo largo de los casos irán apareciendo otros, pero él es el rival en la corte (y amigo en la facultad) de Wright. Es el mejor, y no se detendrá ante nada para conseguir la condena de los acusados, incluso retener pruebas o forzar declaraciones.

Y Dick Gumshoe es el detective de la policía al que siempre le asignan los casos, con muy poca traza y menos luces, pero con el corazón en su trabajo por mal que lo haga.

Este núcleo de personajes se verá rodeado por una gran cantidad de secundarios, muchos de ellos con la entidad necesaria para querer volver a verlos en casos posteriores. También hay otros que desearías no volver a ver, por su carácter y no por su credibilidad como persona, pero ahí siguen.

En parte eso es lo que hace el universo de Phoenix Wright tan querido: sabes que en cualquier momento te encontrarás con un viejo conocido, ya sea siguiendo los pasos de su anterior aparición o en un papel distinto por circunstancias de la vida.

Jugablemente es una aventura o novela visual. Gran parte del tiempo la pasaremos leyendo los diálogos entre los personajes, ya sea reaccionando ante una situación predefinida o como resultado de nuestras acciones: podemos hablar con cualquiera de los personajes que encontremos, enseñarles objetos o pruebas y preguntarles sobre otras personas, y también examinar cada una de las localizaciones.

Por suerte, el guión es muy bueno y los personajes tienen cada uno una personalidad que se refleja claramente en sus palabras y acciones. Phoenix reaccionará en todo momento con profesionalidad, aunque por dentro no pueda dar crédito a los comentarios absurdos de su ayudante Maya, del detective Gumshoe o del mismísimo juez.

En los momentos de investigación también podremos examinar cada uno de los escenarios. Gracias al stylus será muy sencillo apuntar al lugar de la pantalla que queramos observar, y si hay algo de relevancia lo encontraremos, y si no (o mejor dicho, y también) podremos leer las teorías y salidas de los personajes.

Cada objeto que encontremos o cada dato importante que obtengamos de los personajes será anotado en nuestro registro. Allí se irán actualizando todos los resultados de nuestra investigación, y de vez en cuando también iremos descartando pruebas. Por ejemplo, si tenemos el testimonio de un personaje y a lo largo del juicio se demuestra que estaba mintiendo, Phoenix lo echará a la basura.

Las fases de investigación revelan la linealidad de estos juegos. No podrás avanzar hasta que no consigas todo lo que se espera que hagas. Eso es algo obvio y no se le puede echar en cara: no pretenderás empezar el juicio sin tener las pruebas suficientes como para tener garantías de salir airoso.

Pero es un problema cuando no sabes qué hacer y crees que ya lo has examinado todo. Es posible que haya alguna pista en algún lugar escondido del escenario, que haya aparecido un tema de conversación con un personaje sin que te hayas dado cuenta o que no le hayas presentado a alguno de ellos ese objeto que necesitaba ver para revelarte algún dato crucial.

A partir del segundo juego se dieron cuenta que la fase de investigación era menos interesante que los juicios, porque todo consistía en moverse, hablar y examinar lugares.

Pero eso, aunque fuese innegablemente divertido, jugablemente era un poco limitado.

Así que aprovecharon la presencia de Maya y sus habilidades como medium para hacer que Phoenix fuese capaz de ver los «psico-candados» que rodean a un personaje que tiene algo que ocultar.

Estos candados se revelan en el momento en que intentas hablar sobre un tema con un personaje.

Entonces puedes comenzar un mini-juego parecido al desarrollo de un juicio, en el que tendrás que ir presentándole las pruebas que tienes para hacerle ver que sabes que te está ocultando algo.

Dependiendo del secreto esto puede llegar a ser muy complicado, pero varía bastante. Pueden aparecer entre uno y cinco candados, pero un candado puede ser muy difícil de quitar, o quizá el personaje se desmorone al primer intento y los rompas todos de golpe.

Además de los candados, en el primer juego decidieron incluir un caso extra creado específicamente para DS. En él puedes realizar algunas acciones usando la pantalla táctil. No es más que una anécdota, ya que no volvieron a repetirlo en lo siguientes.

Una vez acabada la investigación, llega el momento de la verdad: te enfrentarás al fiscal y tendrás que demostrar ante el juez la inocencia de tu defendido.

Aquí tendrás que hacer uso de todas las pruebas que has recolectado y de todos los comentarios que hayas ido leyendo. Aunque no salga en tu registro, todo lo que se ha dicho es relevante y tienes que basarte en ello para ir buscando contradicciones y mentiras en las declaraciones de los testigos.

En esta parte el fiscal presenta a un testigo y éste hace una declaración sobre lo que ha visto. Una vez terminada es el turno del abogado para rebatir las partes que le parezcan inconsistentes y revelar fallos o mentiras.

Para ello podrá ir presionando al testigo sobre cada una de las frases que ha dicho. Aunque no es necesario hacerlo (porque hay cosas que no tienen importancia o son obviamente ciertas) es interesante presionar para leer nuevas conversaciones entre los personajes, que pueden ser interesantes o simplemente divertidas.

Algunas veces el hecho de presionar sobre un tema puede hacer que recuerde algún detalle más que añadirá a su declaración.

Una vez has encontrado un punto que te parece sospechoso puedes presentar alguna prueba para mostrar porqué no te parece correcto. Si lo haces bien el testigo rectificará, o demostrarás que su declaración es incorrecta, o que lo que ha visto no era exacto. Sea como sea, habrás conseguido una pequeña victoria.

Si la prueba que presentas no es correcta el juez te penalizará. Si te equivocas demasiadas veces dará el juicio por finalizado y el veredicto será culpable. Así que te conviene no fallar. Por suerte si fuese necesario puedes grabar la partida en el momento que quieras, así que en última instancia podrías recargar antes de tu error fatal.

La parte del juicio no está exenta de problemas, y son probablemente más graves que los de investigación.

Hay muchas veces que no es obvio a donde está conduciendo el interrogatorio, y quizá se estén fijando en un detalle que a ti se te ha pasado por alto o tiene una trama complicada de seguir, o simplemente salen por un lado que no te esperas.

En esos casos no es fácil presentar una prueba adecuada, y menos aún saber en qué frase del testigo está la contradicción. Entonces se convierte en un juego de prueba y error, y es muy probable que falles muchas más veces de las que te permite el juez.

Tampoco es siempre muy lógica la deducción que usan para llegar a una conclusión, y más de una vez el juez se conformará con pruebas que son circunstanciales más un poco de palabrería del abogado, mientras que en otras ocasiones le darán vueltas hasta hartarse a un tema que no admite muchas discusiones. En esos casos tendremos que suponer que las leyes del mundo de Phoenix Wright no son en absoluto parecidas a las nuestras y dejarlo así.

Pero nada de esto empaña el resultado de estos juegos. Son excelentes, se mire como se mire, y eso sí que no admite objección alguna.

Cada uno de estos juegos consiste en cuatro o cinco casos, y cada uno de ellos tiene una duración bastante larga. Cada juego de la trilogía te puede durar sin problemas entre 20 y 30 horas.

Lamentablemente después no hay muchos alicientes para rejugarlos excepto por la diversión que pueda ofrecer. Los casos son iguales, no se puede variar nada en su desarrollo ni admite distintos finales (¿qué otro final podría haber aparte del veredicto de inocente?), y no hay ningún tipo de extra.

Pero no importa. En cuanto termines los juegos de la saga te esperan aún más. Esta trilogía es solo el principio. Después salió un nuevo juego creado especialmente para DS, en el que Phoenix Wright se convertía en un secundario más, y ahora acaba de salir uno nuevo protagonizado por Miles Edgeworth en el que le dan más importancia a la investigación de los casos.

El universo de Phoenix Wright se expande, y no podemos más que alegrarnos por ello.

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Written by: josemad

fasebeta.net

faseßeta.net es lo que pasa cuando coges el cerebro de unos pocos jugones (bueno, la mitad que no usamos para jugar), lo mezclas con ganas de compartir con los demás, esfuerzo, dedicación, buen humor y una pizca de ron, y lo agitas todo en una coctelera.