Análisis: Bioshock 2

De vuelta a Rapture… ahí es nada.

Por un lado todos los que hayáis jugado la primera entrega de Bioshock ya sabéis de qué va la cosa, y el único interrogante es saber qué nos vamos a encontrar en ésta secuela.

Y por otro lado, los que aún no conoceis la historia de la ciudad sumergida tenéis a vuestra disposición una estupenda oportunidad para hacerlo.

Sea cual sea vuestro caso, Bioshock 2 es posíblemente uno de los juegos más importantes que aparecerán en ésta primera mitad del año, veamos qué nos propone…

Y es que ya hace tres años que 2K Marin nos mostraba el sueño de Andrew Ryan y nos cautivaba con una historia tremenda una jugabilidad casi perfecta y todo ello en un entorno lleno de personalidad y carisma.

Andrew Ryan fué un visionario. En su singular locura buscó la forma de crear un lugar donde el hombre pudiera huir de los convencionalismos, de las normas creadas para coartar su libertad y de cualquier responsabilidad moral que le atara al mínimo ético de su sociedad.

Como él mismo nos contaba en la primera entrega de Bioshock, Andrew Ryan creo Rapture, una ciudad en el fondo del oceano. Y en su ciudad, el hombre podría alcanzar su máxima expresión sin rendir cuentas ni al estado, ni a Dios ni al pueblo…

Una utopía bajo la superficie del mar en la cual el genio, la creatividad y la ciencia, no tuvieran límite alguno.

Así la sociedad de Rapture evolucionó rápidamente, y lo hizo con tal brutal e imparable empuje, que sobrepasó rápidamente muchos de nuestros sueños.

El descubrimiento del ADAM, una «gelatina genética» capaz de otorgarnos habilidades impensables marcó un antes y un después en la vida de Rapture y poco a poco, la utópica ciudad de la libertad se convirtió en un lugar oscuro, frío y muy peligroso…

En ésta secuela encontraremos una historia perfectamente hilvanada, a la altura de la de su predecesor. Lo que más me ha sorprendido es precisamente eso… ¿Qué puede ofrecer Bioshock 2 una vez se ha perdido la «frescura» de la saga?

La historia de Bioshock 2 nos pone en la piel de un Big Daddy que ha perdido su razón para vivir…, con no poca crudeza la introducción nos presenta rápidamente a los principales personajes de la trama y luego nos arroja violentamente a un inicio traumático y confuso.

Tras los acontecimientos del primer Bioshock y la caída de Andrew Ryan, un nuevo poder ha tomado el mando. La doctora Lamb, antígua contrincante política de Ryan ha movido pieza y se ha hecho con el control de la ciudad. Oponiendo el colectivismo a los valores individualistas de Ryan, Lamb ha conseguido una legión de seguidores que cumplirán todas sus órdenes.

Sin apenas saber porqué tendremos que avanzar en la trama… poco a poco se irán desvelando nuestros objetivos, y el lienzo en el que apareceremos se irá desplegando hasta mostrarse en todo su esplendor en el capítulo final.

Y es que siguiendo los pasos de su predecesor, Bioshock 2 nos mete en la historia en primera persona, olvidáos de las cinemáticas y de los cortes en la jugabilidad para contarnos la historia.

Aquí lo viviremos todo conforme vaya sucediendo, manteniendo siempre el control de nuestro personaje, sin vídeos innecesarios y sin otros parones que los de carga al inicio de cada fase.

Nuestras vivencias en primera persona y la gran cantidad de audio-diarios que iremos encontrando serán lo que nos conecte realmente al desarrollo del juego, y si bien ya hemos perdido el factor sorpresa (los que conocemos Rapture), hay que aplaudir ante la intensidad de la trama.

Lamb es una antagonista formidable, carismática e inteligente que nos hará plantearnos muchas de nuestras decisiones, si Andrew Ryan era un fanático peligroso, Lamb se nos mostrará como todo lo contrario… y conforme vayamos avanzando llegaremos a empatizar con algunas de sus acciones.

Por supuesto la doctora Lamb vive rodeada de locos, sociópatas y asesinos, y sus propias motivaciones son más que cuestionables, pero en la locura de Rapture cualquier rastro de razón puede parecernos moralmente aceptable.

Ésto hace que los claroscuros controlen en todo momento la dirección de la historia… lo que hacemos y porqué lo hacemos, la necesidad de la violencia y por encima de todo ésto el tremendo enfrentamiento entre los egos de Lamb y de Ryan.

Por supuesto, el juego tiene varios finales, dependiendo de cuales hayan sido nuestras elecciones, y he de reconocer que es tremendamente emocionante ver como cierran la historia.

Creí que era imposible igualar la historia del primer Bioshock, pero me siento mucho más cercano de ésta segunda parte que de su predecesor, de alguna manera, la lucha de éste Sujeto Delta (el Big Daddy que encarnamos) me parece mucho más intensa e interesante que la de nuestro anterior personaje.

Así pues, contrariamente a lo que esperaba, la historia de éste Bioshock 2 es para mi uno de sus puntos fuertes.

Y por si esto fuera poco, volveremos a saber de algunos viejos amigos, como Tenembaum, Ryan, Atlas…

Luego podríamos hablar de su apartado gráfico. Desde luego los que hayais jugado la primera entrega ya os podeis hacer una idea de lo que vamos a encontrar en ésta.

Bioshock 2 es prácticamente igual a su primera parte, incluso en algunos momentos he tenido la sensación de que algunas texturas son demasiado pobres en comparación a las que ya hemos visto.

El Unreal Engine nos asustará más de una vez con la lentitud con la que mostrará las texturas cada vez que cargamos la partida y es cierto que durante casi todo el juego viviremos con aquella sensación de «yo ya he visto ésto».

Como ya pasó con la primera entrega, iremos pasando por distintas zonas de Rapture, en ésta ocasión me ha dado la impresión de que se han buscado lugares aún más sórdidos si cabe que en la entrega anterior, desde el deprimente Pauper’s Drop (un barrio marginal de rapture) hasta las espectaculares oficinas de Fontaine Futuristics.

Y además de mostrarnos nuevas partes de la ciudad… por fin podremos poner a prueba el traje de Big Daddy en el medio para el que se concibió, espectacular la primera visión del skyline de Rapture… uff…

Las mecánicas del juego también son fieles a su precursor, apenas se han hecho un par de cambios importantes, los plásmidos y los tónicos siguen ahí (básicamente los mismos), y las armas son también las que ya conocimos (quizá un poco cambiadas visualmente, pero con los mismos efectos).

Quizá una de las cosas que sí hay que hacer notar es que ha desaparecido el mini-juego de las tuberías con el que pirateabamos las estaciones y máquinas expendedoras de Rapture.

Ahora se ha sustituído por una barra que se mueve entre dos puntos y que, al pulsar el botón de acción, habremos de hacer que coincida con unos colores determinados.

Al principio me pareció una mala idea… pero conforme vas jugando te acabas dando cuenta de que el nuevo sistema es mucho más rápido y dinámico, así que acabé considerándolo un acierto.

El otro cambio importante respecto al anterior Bioshock es que ahora, cuando cambiemos de nivel, perderemos la capacidad de volver hacia atrás y re-visitar los que ya hemos superado.

Y también lo considero una buena idea… porque en realidad no hay necesidad de tener que estar volviendo continuamente a los lugares que ya hemos superado, ahora solo hemos de preocuparnos de seguir adelante y progresar en la historia ¿porqué ibamos a necesitar alargar el juego innecesariamente revisitando esos lugares?

Otra cosa que se ha mejorado es la «investigación». En la primera entrega llevábamos una cámara fotográfica con la que podíamos sacar fotos de nuestros enemigos, cuanto mejor fuera la fotografía más puntos nos daba, y conforme íbamos consiguiendo puntos, se iban desbloqueando nuevas habilidades.

Ahora tenemos una cámara de vídeo. Un cambio que en apariencia apenas debería afectarnos, pero que sin duda lo hace. Ahora cuando atacamos a un enemigo ponemos la cámara en marcha y durante un tiempo irá filmando la acción, así que durante ese tiempo hemos de procurar atacar a nuestro enemigo de la forma más espectacular posible para conseguir la puntuación más alta.

Así en muchas ocasiones optaremos por una táctica más agresiva a la hora de entrar en combate, aunque si preferimos no hacerlo… tampoco pasa nada, simplemente necesitaremos más combates para mejorar nuestros niveles de investigación.

El último cambio a tener en cuenta es la posibilidad de llevar a nuestras Little Sisters a cosechar ADAM, ésto también es nuevo en ésta entrega y le dá al juego de una enorme profundidad. Ahora nosotros decidiremos lo que vamos a arriesgarnos para conseguir más o menos ADAM en función de nuestras propias necesidades.

Si adoptamos una Little Sister (eliminando a su Big Daddy podemos Adoptarla o Cosecharla), si hacemos lo primero se subirá a nuestros hombros y la llevaremos a un lugar seguro (o acabaremos con ella para adueñarnos de su ADAM), o podemos pedirle que nos lleve hasta un cadaver rebosante de ADAM que empezará a extraer… la operación es delicada pues montones de splicers sedientos de ADAM intentarán hacerse con ella, así que tendremos que luchar para protegerla.

Hay varios sitios que habremos de visitar: Complejo de Lujo Adonis, Expreso Atlántico, Atracciones Ryan, Pauper’s Drop, Avenida de la Sirena, Parque Dionysus, Fontaine Futuristics, Exterior de Persephone e Interior de Persephone.

En total nueve niveles perfectamente diferenciados, cada uno de ellos con su propia historia y sus sorpresas. Muchos de éstos nuevos lugares de Rapture son zonas amplias, con un diseño realmente  increíble y que además tienen personalidad propia.

Entrar en una atracción de feria (Journey to the Surface) es toda una experiencia, o recorrer las destartaladas casuchas de Pauper’s Drop, o el impactante y magnífico edificion de Fontaine Futuristics.

Me da la impresión de que cada uno de estos niveles de juegos es casi como un personaje, tienen sus claroscuros y están llenos de peligros… y de maravillas.

Además, nuestro viaje por Rapture tiene otro protagonista: una sensacional banda sonora y un doblaje al castellano que solo puedo calificar como perfecto.

Durante la carga de cada nivel podremos disfrutar de los temas seleccionados, muy en la línea de la primera entrega y que he de reconocer, me han encantado.

Si jugamos en dificultad Difícil y desactivando las Vita-Cámaras nos vamos a hartar de escuchar esas canciones… pero son tan buenas que no me ha importado que las cargas sean largas (que lo son), y eso que la instalación en la PS3 es de 4.5Gb (que barbaridad…).

En cuanto a las voces… están a la altura de las del primer Bioshock, y creo, que incluso superan la calidad de esa primera entrega.

Cuanto menos, la superan en cantidad, porque en ésta secuela nos sentiremos casi siempre acompañados por nuestros aliados y antagonista que ya sea por radio o por el sistema de megafonía, se irán comunicando con nosotros.

Los splicers siguen siendo tan locuaces como siempre y en más de una ocasión nos arrancarán una sonrisa con sus disparatados comentarios. En fin… tenemos en nuestras manos un doblaje de auténtico lujo.

Para ir cerrando el análisis hablaremos de la duración del juego. Y es que si bien el juego puede parecer corto en sus niveles de dificultad más bajos, ésto no es más que un espejismo (como casi todo en Rapture).

Bioshock 2 nos propone un viaje alucinante por un mundo lleno de secretos, hay montones de audiodiarios que encontrar y Little Sisters con las que ir a cosechar ADAM, si pasamos de todo ésto, el juego puede acabarse perfectamente en 6 horas.

Pero si aceptamos el desafío, desactivamos las dichosas Vita-Cámaras y aprovechamos a nuestras pequeñas… tenemos juego para 12-20 horas, dependiendo de nuestra habilidad.

Los logros/trofeos, son muy similares a los del Bioshock anterior y lo único que puede causarnos problemas serán los que requieren de juego online, no por su dificultad, sino por la enorme cantidad de tiempo que requiere reunir esos 97.000 px que necesitamos para llegar a nivel 40.

Y hablando de los modos online…

Si bien la historia nos situa unos años después de los sucesos del primer Bioshock, el modo online, que tiene su propia historia, nos coloca en la noche de fin de año, antes de que Rapture se convirtiera en un infierno.

Nuestro personaje online (podremos escoger a nuestro favorito), paseará por los mapeados que ya conocimos en la primera entrega del juego matando a todo lo que se mueva.

Hay varios modos de juego, pero ninguno original, tenemos los típicos Deathmatch, Captura la Little Sister (Captura la bandera), territorios, bla bla bla…

Ninguno de éstos modos de juego mejora nada de lo que llevamos viendo desde hace años, pero son entretenidos. Más que nada porque ésta faceta online de Bioshock es como una enorme ensalada de tiros y plásmidos. Gente corriendo como gallinas sin cabeza, cadáveres humeantes y poca cosa más.

Hay alguna pequeña aportación original, como el hecho de que podamos «filmar» a los cadaveres de nuestros enemigos para investigarlos y ganar una bonificación al daño contra ellos, o que podamos ponernos un traje de Big Daddy o piratear las máquinas de munición.

Pero lo mejor de estos modos es, que cada vez que subamos de nivel, desbloquearemos nuevas armas, mejoras, plásmidos, tónicos y pruebas… que podremos ir configurando a nuestro gusto para cada enfrentamiento, y ésto es lo que de verdad le dá profundidad a los modos online.

Igual que ya hizo Call of Duty Modern Warfare, ahora podremos ir cumpliendo pruebas (tareas) que nos dan más experiencia, por ejemplo acertar con 5 disparos consecutivos de pistola a un Big Daddy, o incinerar a 30 splicers…

Al principio apenas le prestas atención pero poco a poco puedes ir descubriendo que intentar desbloquear esas pruebas es bastante entretenido…

Sinceramente creo que se podrían haber ahorrado estos modos online, que no me parecen más que una triste excusa para que los analistas digan «éste juego tiene modos online».

Pero por otro lado… cuando juego online me entretiene porque pese a todo son modos de juego rápidos, directos y alocados, perfectos para pasar un rato y desconectar de la rutina diaria.

Resumiendo: Bioshock 2 me parece un juego imprescindible para todos los que hayamos disfrutado de la primera entrega.

Me sorprende que en nuestra condescendéncia hayamos olvidado lo mucho que nos impactó el primer Bioshock y que mucha gente vea ésta continuación como un «lanzamiento menor».

Ésto ya es una reflexión personal… pero  casi nadie que tuviera una Xbox 360 se habría dejado de comprar Bioshock (la primera parte), el juego cumplió todas las espectativas y se convirtió en uno de los mejores lanzamientos del año… ¿qué es lo que ha hecho mal 2K Marine para que muchos de los que compraron Bioshock con los ojos cerrados, hayan optado por «pasar» de esta secuela?

Bioshock 2 es más grande, y mejor que su precursor. Mejora aquellas pequeñas cositas que podían funcionar mejor con otras mecánicas e incluye un modo online simple pero divertido.

Por supuesto no nos va a impactar la imagen de Rapture como hizo su primera parte, ya hemos perdido la inocencia, pero a poco que le deis una oportunidad lo vais a pasar en grande con esta fantástica aventura.


P.S.: en fasebeta.net tenemos publicada una guía de logros/trofeos para que puedas encontrar fácilmente todos los coleccionables del juego. Esperamos que te sea útil y por supuesto, esperamos tu opinión en el foro.

Comenta esta entrada en el foro

Written by: Ratgax

Empecé en ésto de los videojuegos cuando los ordenadores tenían teclas de goma y se enchufaban a la tele con un cable de antena. Especialista en sacar a pasear el látigo y en encontrar todos y cada uno de los fallos de programación que pueda tener un juego.

fasebeta.net

faseßeta.net es lo que pasa cuando coges el cerebro de unos pocos jugones (bueno, la mitad que no usamos para jugar), lo mezclas con ganas de compartir con los demás, esfuerzo, dedicación, buen humor y una pizca de ron, y lo agitas todo en una coctelera.